Inongo vi Makomè

Confusión en… ¿El Edén?

Publicado 16.10.2017 en Blog, Opinión | 0 comentarios

Estoy confuso. Los acontecimientos que se viven en España me llenan de confusión. Desde que resido en Europa, cuando un conflicto como éste ocurre en un país de Tercer Mundo, sobre todo en África negra, se lo tacha despectivamente como, “guerra, o conflicto tribal”. Suele ser un despreciable asunto de tribalismo ¿Cómo denominar lo que sucede en estos momentos en España? España, un “anciano” país entre los pocos que hay en nuestro planeta. La imagen es un poco como, la de dos viejos de ochenta años, hermanos, vecinos o compañeros, que se pelean a diario, pero se trochan de risa  cuando ven hacer lo mismo y por la misma causa, a unos niños de seis años. Sólo que ellos, como “ancianos” que son, saben encontrar y aplicar un calificativo adecuado a esos niños, para así poder diferenciarse de lo que les  pasa. 

Desde que empezó el conflicto, se oye sólo hablar de: Nación, país… ¡ah!, también, provincia, mencionado por un ilustre escritor en su artículo. Pero en África negra o Asía, sería tribalismo a secas.  Pero lo miramos bien, este conflicto no se diferencia tanto de los que suelen darse también en esas partes del mundo. Más confusión me produce cuando oigo a cada bando atribuirse su estado de DEMOCRACIA y de LIBERTAD, mientras acusa al otro de no serlo. Finalmente uno de los bandos ha aprobado su INDEPENDENCIA, para segundos después, SUSPENDERLA… Algunos lo denominan: INDEPENDENCIA EN DIFERIDO 

Muy confuso estoy. La confusión de tantos conceptos incomprensibles para mí, me llevó en su día a intentar reflexionar sobre ellos, en mi Ensayo:”VISIÓN DEL MUNDO DE UN AFRICANO EN ¿EL EDEN?“ Cuando salió el libro, un periodista que ejerce su profesión en un Ministerio en Madrid, pidió hacerme una entrevista sobre él, para una revista oficial. Pero semanas más tarde, el periodista me  informa que su director ha prohibido su publicación porque mis respuestas son “fuertes”. “Creía que la entrevista era para alguna revista oficial de aquíy no de alguna república bananera”, –bromee con él.  

¿Qué respuestas “fuertes” podrían ser ésas que ofendieron a un Ilustre Director de un Ministerio? Quizá la que contesté definiendo lo que yo ya entendía como democracia en países Occidentales… Los defino como, países auto-democráticos y multi dictadores o tiranos. Practican la democracia y la libertad dentro de sus naciones y para su gente, pero cuando un país de Tercer Mundo, elige a un mandatario que no es afín a sus intereses, le declaran una “guerra” a éste. Una guerra que le termina convirtiendo en un “monstruo” para consigo mismo y para su pueblo; o podría ser la que me hizo sobre el drama del Mediterráneo. Reconocí que es nuestra vergüenza y nuestra enésima derrota. La vergüenza y derrota de África negra. Comparé la actual realidad con lo que pasó en los tiempos de la esclavitud, que igual que entonces, África negra nunca sabrá el número de sus hijos que mueren en el desierto, en las cárceles y bosque de Magreb y en el mar… Pero que la solución a este problema corresponde a los propios africanos luchar para acabar con él; sobre la pregunta de si volviera a nacer, conociendo ya esta realidad, emigraría otra vez a Europa, respondí que no abandonaría ni por un momento mi selva. Que, consciente precisamente de esta realidad, me he venido preparando  para la otra vida. Para ello, he renunciado a creer en los grandes Dioses que los europeos y los árabes trajeron a África. Cuentan que en el pasado, algunos indios huían a las montañas para no ser convertidos por los españoles, afín de no encontrarse otra vez con ellos en el cielo. Yo copio esa cobardía. Huyo de la creencia de sus Dioses, y de no inscribirme en ninguna de sus millones de “Agencias de viajes al cielo” (Iglesias), que inundan el mundo. No quiero ir al Paraíso y encontrarme otra vez con la gente civilizada, ya sea blanca, negra, amarilla…  En la otra vida quiero vivir con mis antepasados en su estado salvaje y primitivo aquí bajo… 

¿Estas afirmaciones, entre otras, pueden ser las que ofendieron al Ilustre Director? O, ¿la censura se debió a que un negro no debe expresar ninguna duda en su… ¿edén?? Ya me pasó una vez cuando fui a presentar mi novela, “NATIVAS” también en Madrid. Una Sra. en el coloquio se levantó y me dijo: “Inongo, no te conocía, pero he comprado tu novela, y cada vez que leo un capítulo suyote odio”. Al final del acto, le pregunté por qué me odiaba. “No lo sé, sólo sé que cada vez que la leo te odio” –me contestó.  Estoy seguro que sería la misma respuesta que obtendría del Ilustre Director, si le pregunto por su censura a esa entrevista.    

Reflexionando, llego a la conclusión de que no sólo yo estoy confuso,  sino también algunos otros africanos. Y la confusión puede deberse a la mala interpretación que tenemos de las lenguas europeas que han anulado las nuestras. Los propios europeos, sí entienden y saben interpretar muy bien lo que dicen y sienten, nosotros no. Urge por lo tanto que luchemos para que los gobiernos elijan una lengua entre tantas que tenemos en África y la convirtamos en la lengua oficial de todos nuestros países. Que las otras lenguas sean segundarias en sus regiones o pueblos, y que las europeas pasen a ocupar el tercer o cuarto lugar en nuestras vidas diarias… 

Sólo así, ciertos términos o conceptos se captarán con exactitud y acabarán con esta  profunda confusión que muchos padecemos. Así por ejemplo, en mi Camerún nata, cuando primero, los alemanes, luego los franceses e ingleses, nos reprimieron brutalmente por ser ellos civilizados y nosotros, salvajes o primitivos, y si traducimos “civilizado”, en una lengua como la mía, y veo que entre otras cosas, puede significar, “ebwani” (matador), creo tanto yo como los míos, reduciríamos la carrera que emprendimos hace tiempo para alcanzar la categoría de “civilizados”… Palabras como tribus, nos avergonzarías y acomplejarían menos. Y conceptos tales como: Libertad, Democracia, Derechos Humanos, Dictaduras, Independencia en diferido…, los entenderíamos mejor desde nuestra lengua oficial común, así como en las otras. Y sabremos también mejor, cómo ponerlos en práctica en nuestra vida social diaria. 

Urge que esa lengua elegida, entre ya en las escuelas  de África negra, para que cuando nuestras naciones alcancen la mitad de la edad que ahora tienen países como España, sepan lo que aplican, por donde caminan, y sobre todo, porque se pelean si lo hacen… 

Inongo-Vi-Makomè  


 

Confusion dans… l’  « Eden ? » 

 

Je suis confus. Les derniers évènements que traverse l’Espagne me remplissent de confusion. Depuis que je vis en Europe, un conflit quelconque de cette nature qui survient dans n’importe quel pays du Tiers Monde, surtout en Afrique, est de façon péjorative qualifié ici de « guerres ou conflits tribaux ». Une méprisable affaire de tribalisme… Mais, comment désigner ce qui se passe en ce moment en Espagne ? L’Espagne, un vieux pays parmi les rares et plus vieux qui existent sur notre planète. De manière comparée, cela me présente l’image de deux vieillards de quatre vingt ans, frères, voisins ou compagnons, qui se disputent au quotidien, mais qui se tordent de rire en voyant des enfants de six ans faire pareil pour les mêmes raisons. Ils trouvent et n’appliquent qu’à ces derniers le qualificatif exact pour leurs différences, pour précisément se montrer différents d’eux. 

Depuis que le conflit a commencé, je n’entends que les mots : Nation, pays… ah !, aussi province, mentionné par un illustre écrivain dans son article. Ce n’est que dans notre Afrique noire que ce serait du tribalisme. Mais ce conflit ressemble à celui dont nous avons parfois coutume de souffrir. C’est la confusion. Je suis confus ! Chaque camp revendique la DEMOCRATIE, la LIBERTE. Il se déclare être DEMOCRATE et taxe l’autre de ne pas l’être. En suite un côté a approuvé l´indépendance, pour ensuite la suspendre. Quelques uns l´appellent L´INDÉPENDANCE EN DIFFERÉE. 

Je suis plus que confus. La confusion créée par ces concepts nés dans cet «éden?» m’a poussé à essayer de réfléchir sur leurs contenus dans mon dernier essai « Vision du monde d’un africain dans « l’Eden ? ». A la parution du livre, un journaliste qui exerce sa profession dans un Ministère à Madrid m’a fait une demande d’interview y relatif pour le compte d’une revue publiée par ce Ministère. Mais quelques semaines plus tard, ce journaliste m’informe que son directeur a censuré la publication de l’interview au motif que mes réponses sont très « fortes ». « Je croyais que l’interview était destinée à une revue officielle d’ici, et non d’une république bananière… », – ai-je plaisanté avec lui-. 

Quelles pourraient être ces réponses « fortes » qui ont offensé un Illustre Directeur d’un Ministère ?  Ça pourrait être celle relative à la définition que je donnais à la démocratie dans les pays occidentaux… En effet, je les ai présentés comme des pays auto démocratiques et multi dictateurs ou tyrans. Ils pratiquent la démocratie et la liberté dans leurs territoires, mais lorsque dans l’un de nos pays on élit un dirigeant qui ne donne pas de garantie de protection de leurs intérêts, ils lui déclarent la guerre en le transformant en « monstre » pour lui-même et pour son peuple… Ou encore ça pourrait être la question qu’il m’a posée concernant le drame de la Méditerranée. Je lui ai répondu que c’était une honte pour nous et notre énième défaite. La honte et la défaite de l’Afrique noire. J’ai comparé la situation actuelle avec ce qui s’est passé au temps de l’esclavage, et que tout comme à cette époque-là, l’Afrique Noire ne saura jamais le nombre de ses fils qui meurent dans le désert, dans les prisons et les forêts du Magreb ainsi que dans la mer… Mais que comme solution, il revenait aux africains eux-mêmes de lutter pour en venir à bout du problème. Il m’a aussi demandé si j’émigrerais à nouveau en Europe au cas où je devais renaître après avoir pris connaissance de cette réalité. Je lui ai dit que si cela pouvait arriver, je ne quitterais pas ma forêt pour un seul instant. C’est justement pour cela que je me prépare mieux pour l’autre vie… 

J’ai renoncé à croire aux grands Dieux que les européens et les arabes nous ont apportés en Afrique. Tel qu’on dit du comportement de certains indiens dans le passé, ils fuyaient dans les montagnes pour ne pas être convertis par les espagnols, et afin de ne pas se retrouver de nouveau avec ceux-ci au ciel. Moi, j’en fais pareil. Je m’éloigne de la croyance en leurs Dieux, et je ne m’inscris dans aucune de leurs « agences de voyages pour le ciel » (les églises) qui inondent notre univers. Je ne veux pas aller au ciel et m’y retrouver une fois de plus avec les gens civilisés, blancs, noirs ou jaunes… ; dans l’autre vie, je voudrais vivre avec mes ancêtres dans leur état sauvage et primitif d’ici bas… Sont ces affirmations qui, entre autres, ont offensé l’Illustre Directeur de ce Ministère ? Ou bien la censure a-t-elle eu pour cause le fait qu’un nègre ne doit pas avoir d’opinion, même dans son for intérieur, dans l’éden des civilisés ? Cela m’était déjà arrivé une fois quand j’étais aussi allé présenter mon roman « Les Natives » à Madrid. Au cours de la cérémonie de présentation, une dame s’était levée et m’avait dit : « Inongo, je ne te connaissais pas, mais j’ai acheté ton roman. Et chaque fois que j’en lis un chapitre, je te déteste ». A la fin de la cérémonie, je lui ai demandé pourquoi elle me détestait. « Je ne sais pas. Je sais seulement que chaque fois que je le lis, je te déteste » – m’avait-t-elle répondu-. Je suis sûr que c’est la même réponse que je recevrais de l’Illustre Directeur si je lui demande le motif de la censure de cette interview-là. 

A bien réfléchir, j’en arrive à la conclusion que non seulement je suis confus dans cet «éden?» et loin de lui, mais aussi les autres africains. Cette confusion peut être provoquée par notre mauvaise interprétation des langues européennes qui ont éliminé les nôtres. Les européens, il est évident, comprennent et savent interpréter ce qu’ils disent, mais tel n’est pas le cas pour nous. Il est par conséquent urgent que nous luttions afin que nos gouvernements élisent une parmi nos nombreuses langues d´Afrique, et l’érigent en langue officielle dans tous les secteurs. Que les autres soient secondaires dans leurs régions ou villages, et que les langues européennes passent à occuper le troisième ou quatrième rang dans nos vies quotidiennes. 

Ce n’est que de cette manière que certains termes ou concepts pourront être appréhendés avec exactitude. Ainsi par exemple, dans mon Cameroun natal où les allemands d’abord, puis les français et les anglais nous opprimèrent parce qu’ils étaient des civilisés et nous des sauvages et primitifs, et si nous traduisons « civilisé » dans une langue comme la mienne, et je vois qu’entre autres choses, il pourrait signifier « ebwani » (tueur), je crois autant que les miens, que nous réduirions le chemin que cela nous a pris pendant longtemps d’atteindre le grade de « civilisés ». Des mots comme tribus nous feraient moins honte. Et des concepts tels que : Liberté, Démocratie, Droits de l’homme, Dictatures, INDÉPENDANCE EN DIFFERÉE…, nous les comprendrions mieux dans notre langue officielle commune, de même que dans d’autres. Et nous saurions aussi mieux la manière de les mettre en pratique dans notre vie sociale quotidienne. 

Il est urgent que cette langue choisie entre déjà dans les écoles d’Afrique noire afin qu’au moment où ces nations atteindront la moitié de l’âge des pays comme l’Espagne, qu’elles sachent ce qu’elles appliquent, où elles vont, et surtout pourquoi elles se disputent si cela devait arriver… 

 

Inongo-Vi-Makomè   

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